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Daniel Amador, ¿un cacique en decadencia?
Por: Redacción el 30 de octubre de 2017
Daniel Amador, ¿un cacique en decadencia?
CORRIENTE ALTERNA*

Martín Durán


IMMUJERES defiende a Araceli Tirado con cifras que dejó Elizabeth Ávila en Sinaloa

Daniel Amador Gaxiola debe andar que no lo calienta el sol. Su cacicazgo parece ir en bajada, cada vez son más los maestros de la sección 53 del SNTE que despiertan al sueño largo del secuestro del sindicato para exigir sus derechos. La burbuja ya reventó y los sucesos del Congreso del Estado son apenas una muestra, pero ahora la batalla será más sucia, porque las armas del poder son así: sucias, mezquinas, aplastantes.

Pero por hoy, el senador y frustrado candidato a la gubernatura, ha dirigido los destinos del sindicato por más de 20 años. Logró lo que pocos han podido al interior de una de las organizaciones más grandes del país: mantener su coto privado en Sinaloa, no solo como caja chica, sino como un pequeño reino lleno de serviles y bufones que se turnan la secretaría general.

Y hoy eso que en esas décadas ha construido puede estar en riesgo. Amador Gaxiola ya es cartucho quemado y por eso hace el berrinche de formar su propio partido en la figura de ENCIMA. La disciplina partidista no alcanza, cuando nada te toca después de ser senador.

Pocos recuerdan cómo Amador Gaxiola arrebató la dirigencia del SNTE 53 a Juan Rodolfo López Monroy, líder moral, allá a principios de los 90, cuando el senador era un joven modesto pero ambicioso que viajaba en una destartalada Datsun en la que llegaba a las oficinas, en donde era secretariode Crédito.

Daniel y su grupo naciente lograron reventar el congreso en donde sería electo Juan Ramón Bernal Lizárraga, y a partir de ahí comenzó una serie de luchas que en aquel entonces la sociedad vio con buenos ojos, pues enfrentó a la ya poderosa Elbe Esther Gordillo y a la cúpula nacional del magisterio.

Para muchos, se trataba de un movimiento legítimo que buscaba arrancar de la sección 53 a un cacicazgo impuesto por la parte nacional. Meses y meses fueron tomadas las instalaciones de la sección hasta que Elba Esther cedió y dejó en manos de Amador Gaxiola la secretaría general.

Pero todo movimiento democrático se pervierte con el tiempo, y lo que Daniel logró fue establecer una línea en la que él decidía con un pequeño grupúsculo a quién le tocaría el turno de mantenerse en el poder, beneficiando solo a aquellos que estaban en su mesa. Lo demás es cosa sabida: que ha logrado instalar en puestos a sus perros fieles, como Silvio Zavala como diputado y a quien quiere de alcalde de Salvador Alvarado.

Sin embargo, para más de 20 años no es mucho, y ahora enfrenta la dificultad de que hay más entidades que han logrado crecer, mientras ENCIMA se ha convertido más que en un brazo político, en un corral de borregos que no compite con la organización Somos Más que 53, que se ha atrevido a denunciar a los intocables.

Por eso es necesario que este movimiento no se desvirtúe y tampoco ser desvirtuado. Por lo pronto que se mantenga hasta conseguir las metas en los temas laborales que se han planteado, y si es posible derrocar al viejo rey.



La mejor defensa de Araceli Tirado


Tan pronto como se exhibió sola en su incompetencia para avanzar en la Alerta de Género en Sinaloa (con 70 feminicidios), Reyna Araceli Tirado Gálvez mandó llamar al mejor abogado, pero de su gestión, para acallar a las organizaciones civiles que han lanzado férreas críticas a la forma de conducir al Instituto Sinaloense de las Mujeres.

Pablo Navarrete, coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres lanzó la contraofensiva y señaló como “misóginas” y “machistas” a estas organizaciones que han solicitado la renuncia de la directora del Ismujeres.

Además, criticó que se culpe a Tirado Gálvez de la ola de feminicidios en el estado, pues es responsabilidad de todas las instituciones abatir la violencia de género. Y sí, tiene razón, solo que el abogado perdió el rumbo y tiró al monte, porque nadie ha dicho que la lady viajera es responsable de la muerte de mujeres, sino simple y sencillamente es responsable de no cumlplir con su parte al frente de la institución que dejó en sus manos el gobernador Quirino Ordaz Coppel.

En Adiscusión hemos documentado que la famosa Alerta de Género no ha pasado de reuniones, en las que el Ismujeres no ha fortalecido institucionalmente el mecanismo decretado, y donde no se le ve a la directora trabajando en serio para alcanzar metas y cumplir con los compromisos, y que por otra parte actúa con frivolidad al marcharse 20 días dejando en su puesto a su secretaria particular.

Pablo Navarrete además se equivoca, ya que al intentar defender a Araceli ha señalado que Sinaloa pasó del número 36 al primero en fortalecimiento institucional, y que del número 5 el estado pasó al 16 a nivel nacional en materia de feminicidios, cosa que se logró en la administración pasada cuando Elizabeth Ávila Carrancio era directora.

Tampoco aclara por qué Araceli a diferencia de su antecesora no ha querido dejar la plaza de maestra en la UAS pidiendo permiso, que le permita un mejor enfoque en el instituto. Pero Navarrete no sabe que también se ve machista defendiendo a Tirado Gálvez de asuntos que ella misma ha propiciado por sus omisiones, porque si contara con un buen trabajo que la respaldara no habría necesidad de criticarla, mucho menos de exigir su renuncia. Aclaramos que con su renuncia la realidad no cambia, pero sí la posible visión de alguien con más altura en materia de género.


El costo de un diputado

Cada diputado nos cuesta a los sinaloenses alrededor de 250 mil pesos al mes entre su sueldo, apoyos, transporte, gasolina, “gestoría social”, asesores y cuanta madre se inventen. Estamos hablando de aproximadamente 10 millones de pesos al mes, ¿y todo para que esta legislatura se haya convertido en un triste y decadente circo?


 
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